viernes, 6 de agosto de 2010

Memoria histórica y crímenes de estado

Ayer se cumplía un triste aniversario, el del asesinato de las trece rosas, aquellas militantes de Juventudes socialistas Unificadas. Fue cruel, sin sentido, despiadado y basado en el rencor.
Hace un tiempo el partido del gobierno, al cual pertenecían aquellas muchachas sacó a colación el debate de la memoria histórica, pero ¿qué significa? Nada de semántica, ojo. Pero atendamos al sentido propio del término, como aquello del "espíritu de la ley".
Algo así debería comprender una reflexión profunda sobre los acontecimientos que sucedieron en nuestro país tiempo ha. No nos creamos exclusivos, ojo, en todos los sitios cuecen habas, y si bien no todos los países han soportado una guerra civil, si se han cometido crímenes sobre personas que aún pueden contarlo. Ese factor es clave, el de los vivos, porque la memoria es una virtud de las personas, no de los esqueletos. No sé si se me entiende.
No soy partidario de las amnistías. Muchas veces, cuando salen estos temas en una conversación, se suele decir que "se reabren heridas" o que "hay que perdonar". No estoy de acuerdo. Y me explicaré.
Un crimen lo es igual si lo comete un bandolero de Sierra Morena que si lo hace el mismísimo Presidente del Gobierno. Y como tal ha de ser juzgado.
Me da asco (no sé si la expresión es algo tenue) que queden impunes los crímenes de estado. Ayer estuve viendo "En el nombre del padre". Supongo que sabeís de que va la historia, si no os cuento un poco. La policía inglesa, con una ley más propia de dictaduras (retención de sospechosos hasta 7 días sin acusación de nada) escoge a un pobre diablo irlandés que pasaba por allí para inculparles por un atentado del IRA. Cabezas de turco. El caso es que consiguen que firmen la declaración con torturas cruentas. Esas cosas han pasado. Y con la señora Tatcher como cabeza visible. Y luego hay que escuchar a gente como Esperanza Aguirre (véase su libro "discursos para la libertad", o algo así)o Aznar diciendo que "la dama de hierro" fue garante de la libertad. Lo dicho, para vomitar. Pero lo peor es la gente que los sigue. Estas cosas se podrían extrapolar a regímenes del terror como Israel, Cuba o los Estados Unidos de Geroge W. Bush. Curiosamente este último presumía de libertad (acordaos de aquella operación "libertad duradera"). Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Quizás una de las imágenes más saciantes de la historia fue el asesinato de Ceaucescu, el pueblo, rabioso mata a aquel terrorista al mando del país. Una de mis favoritas es la de los sabuesos del PIDE en calzoncillos en Lisboa. Una revolución que se gestó por la fuerza, por cierto. Las transiciones no son como deberían ser.
¿Todo esto qué tiene que ver con la memoria histórica? Pues todo. Pero hablaré del caso español.
Gracias al proceso de desinformación de los políticos, nos hemos creado un concepto del asunto muy desfavorable. Creemos que es revancha, de que la izquierda ha conseguido el poder, y lo utiliza como arma arrojadiza contra la derecha. No, verán. La memoria histórica debería ser un proceso en el que se estudiara cómo se utilizó el terror sitemático desde el poder (república inclusive, of course) para vencer sobre el enemigo. Debría ser utilizada para limitar el poder de algunos elementos, organizaciones de masas, sobre el individuo dentro de la sociedad como colectivo. Paramilitares quemadores de iglesias, o revienta-conciertos, el TOP, la DGS... No es un recuento de víctimas para echárselas en cara a los herederos del otro bando.
Pero todo esto está muy lejos, según mi opinión, de alcanzarse. Si ni siquiera el parlamento ha considerado reconocer los crímenes de Estado del antiguo régimen. Para algunos esto es perdonar, la impunidad. Para mí, el perdón es no guardar rencor, pero no olvidarlo todo. eso, amigos míos, no deja de ser otro crímen de estado. Condenados al silencio. Condenados a la ignorancia.

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